Este vendedor de muebles de 57 años de edad presentó inicialmente dolor, tumefacción y fallo articular como resultado de una artrosis femororrotuliana. No respondió al tratamiento conservador y se le realizó una artroplastia femororrotuliana Avon. Se recuperó bien pero su movilización fue lenta. En el período de seguimiento seguía presentando dolor en la región retinacular lateral. No podía agacharse ni arrodillarse sin experimentar dolor en el retináculo lateral. Las radiografías postoperatorias, incluyendo proyecciones a 30°, 60° y 90° indicaron que la prótesis tenía un tamaño excesivo y podría solaparse ligeramente en el lado lateral. Las proyecciones tangenciales indicaron una rotación externa insuficiente. Proyecciones peroperatorias AP, lateral y tangencial a 30° - 60° - 90° Se realizó una evaluación artroscópica que confirmó el solapamiento de la prótesis sobre el lado lateral, que no se insertaba totalmente en el cóndilo femoral lateral. Se decidió revisar el componente femoral. En la operación abierta se confirmaron estos hallazgos. El componente femoral se retiró sin dificultad y se resecó 1 mm más de hueso de la tróclea lateral. El fémur se señaló con la plantilla para determinar el tamaño y la prótesis media pareció ajustar más satisfactoriamente.  Imagen postoperatoria en la que se observa un ligero solapamiento de la prótesis e insuficiente inserción en el lado lateral. La recuperación postoperatoria fue rápida, obtuvo de nuevo 120º de flexión en seis meses y presentó muy poco dolor postoperatorio. Al octavo mes no existía ningún dolor, la función era plena y el arco de flexión de 130º. Radiografías postoperatorias anteroposterior, lateral y tangencial, que muestran la perfecta colocación de la prótesis. Conclusiones La lectura de este caso sugiere que aumentos mínimos en la tensión del retináculo lateral o el roce lateral contra la prótesis puede producir síntomas persistentes, y esto se debe a factores técnicos en la realización de la operación. Resulta gratificante que estos síntomas se corrigieran tras la revisión. Esto subraya la importancia de elegir el tamaño correcto de la prótesis y, si existen dudas, escoger el tamaño menor y asegurarse que existe una rotación externa de 3º a 6º de resección ósea anterior y que la prótesis se inserta congruentemente con las superficies articulares de los cóndilos medial y lateral. |